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Cecilia 32 años
A partir de que me casé todo cambió, sinceramente nunca me imaginé como tu vida da un giro tan radical, pero fue un cambio mayor cuando tuve a Emiliano, mi bebé que adoro.
Lo bueno es que mi esposo me apoya en todo y yo ya empiezo a tener todo bajo control.
Lo que si no pude tener bajo control fue mi cuerpo, desgraciadamente después de tener un bebé todo se car. Veía a mujeres de mi edad y los cuerpazos que tenían. Yo hacía muchísimo ejercicio, mejoré increíblemente, con excepción del busto. Lo tenía muy caído.
No me sentía nada cómoda. Antes del embarazo tenía unas bubas muy bonitas… sin embargo eso se acabó.
Quería reparar lo perdido por el deterioro causado por el embarazo y la lactancia.
Siempre ha sido muy exigente y perfeccionista conmigo misma, me preocupa estar preparada, actualizada y cuidad mi imagen. Siempre he estado muy interesada en lo estético, yo estudié la carrera de chef en alta cocina y siempre me fijaba en como adornar los platillos, como se presentaba una mesa y la imagen del chef.
De esta manera me veía a mi misma y no me gustaba nada.
Además, como que el busto es lo primero que se ve. En la intimidad, me sentía súper mal, me ponía un brassier sexy con relleno para aparentar, mi esposo me lo quería quitar y yo no me dejaba, no quería que me viera.
Pero qué creen, una amiga se operó y quedó mejor que antes, me recomendó con su cirujano plástico, hicimos clic y me decidí a operar. No lo pensé mucho, pero si me informé le pregunté todo.
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