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Lorena 42 años
Ahora sí les puedo decir que estoy viviendo mi vida plenamente, nunca me imaginé que podría rejuvenecer. Muchas amigas platicaban de la cirugía plástica. Yo la verdad no quería operarme de todo, quería mejorar mis ojos, porque la verdad si los tenía arrugadotes y me sentía vieja.
Pero peor me sentía con mi busto, que yo lo veía caído. Lo que más me frustraba era pensar en el busto que tuve en mis veintes, ya no quedaba ni rastro de esto.
Me divorcié a los 37 años, me puso los cuernos con una chava, me sentí muy mal, porque les voy a ser sincera sí lo quería. Me casé muy joven a los dieciocho, incluso terminé mi carrera ya casada. Luego luego me embaracé.
Además había dejado mi carrera de ventas, no saben que buena vendedora era. Primero empecé a vender servicios financieros a empresas, y me iba muy bien, esto fue cuando terminé mi carrera de administración. Cuando me casé seguí con las ventas, vendía bienes raíces en colonias nuevas de niveles socioeconómicos altos, me daban buenas comisiones y le ayudaba a mi marido con gastos de la casa.
A mi lo que me pongan, vendo lo que sea, me gusta mucho platicar y persuadir a la gente acerca de cómo se adquieren un producto o una propiedad se van a beneficiar.
Asimismo, me descuidé mucho, me dejé engordar, no me arreglaba, me choca que la ropa ya no me quedara.
Tuvimos una hija, Mariana, que amo con todo mi corazón, Mariana es arquitecta y estoy tan orgullosa de ella, actualmente vive en España y está por casarse.
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